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Emmanuel Horvilleur

La nada

Suscríbete al mar,
ya deja de actuar,
pues nena sabes
esto es irreal (real)
Real, la nada.

Despierto en tu voz,
me siento medio sol
amaneciendo
en una oscuridad total,
soñás la nada
y sos el todo...

La que se vuelve especial,
la flor que perfuma fugaz,
sin ese miedo a confundir el paraíso,
la nena que viene por mí
y es obvio que espero por ti
para encontrar cómo salir
del laberinto.

Desarmo mi andar
justo antes del final,
tu llanto nena
lo has dejado en un lugar
casi desierto.

Pregúntamelo si tienes un temor
de llevar puesta la ropa de un emperador,
un rey de nada...
y sos el todo.

La que se vuelve especial,
la flor que perfuma fugaz
sin ese miedo a confundir el paraíso,
la nena que viene por mí
y es obvio que espero por ti,
aquí donde nace la nada.

Nena, ven a exorcizar,
vamos a gozar
aquí, aquí en la nada.

La que se vuelve especial,
la flor que perfume fugaz
sin ese miedo a confundir el paraíso,
la nena que viene por mí
y es obvio que espero por ti
para encontrar cómo salir del laberinto.