La consola central del estudio de Fito Páez respira música, cientos de pequeñas luces encendidas indican que allí hay semillas germinando. El técnico oprime play y se escucha una introducción que, en un primer momento, remite a Instituciones, el primer tema del último disco en estudio (hasta ese momento) de Sui Generis. De aquello a este momento, no es difícil calcularlo, han pasado 26 años. Es el String Ensamble de Charly García. Nito lo confirma, es el mismo teclado que usó el grupo en su última etapa, el que usaron para las sesiones de Pequeñas anécdotas sobre las instituciones, el que usaron en el Adiós Sui Generis y el que se destrozó en el accidente del sur, dos semanas después del Luna Park. Aquel desastre no significó el fin del heroico teclado, porque una reparación a tiempo y adecuada lo volvió a la vida, y Charly nunca lo abandonó. Arrumbado durante años, ahora recuperado, el String suena y abre Monoblock, el primer tema de Sui Generis, el que abría sido punta del disco debut sino hubiera aparecido Canción para mi muerte.
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